A veces la vida quita y a veces la vida da (título original: "la vida a veces te chinga y a veces te chinga un poquito menos")
Al leer el título de esta entrada, el lector podría pensar varias cosas e incluso sentirse identificado por la frase usada, y tal vez eso haga que le preste mas atención a lo aquí escrito, así que yo pondré atención al escribirlo
Todo comenzó una mañana de miércoles en la Hidalguense ciudad de Pachuca, donde iba yo tranquilamente manejando por una avenida cuando por el rabillo del ojo veo un vehículo que iba en dirección de colisión directa contra mi, y haciendo gala de mis reflejos, frené y dí un volantazo justo a tiempo para evitar la colisión al tiempo que tocaba el claxon y profería un florido vocabulario, que aunque el sujeto (que de ahora en adelante llamaremos pendejo, a pesar de que no lo vuelvo a mencionar en los párrafos siguientes) no se dió cuenta ni de lo que había estado a punto de pasar por su causa, sirvió para ventilar mi coraje, pero no por mucho tiempo, por que justo antes de reincorporarme al tráfico escuche un leve estallido. Como pude me orillé y estacioné mi vehículo, bajé a inspeccionarlo y me di cuenta de que una de las llantas estaba "volada" (se razgó de la cara lateral), cosa a la que siguió una demostración más de mi florido lenguaje.
Una vez que se me agotó el coraje (y el repertorio de improperios), procedí a cambiar la llanta, cosa que no me llevó mas de 10 minutos pero me dejó las manos bastante sucias. Pues bien, una vez de haber hechado mano de la práctica franela que tenía en la portezuela, decidí dirigirme a mi destino y hacer lo planeado para ese día.
Cuando regresé a mi casa estacioné el automóvil y procedí a bajarme, cabe aclarar que el interior del vehículo estaba frío y hacía calor en el exterior, y apenas puse un pie en el suelo, pude ver como las micas de mis lentes se partían a la mitad con un débil "crack", es difícil explicar con palabras mi reacción en ese momento, así que mejor pondré un emoticon que lo describe a la perfección:
.Cuando me calmé un poco, decidí apartarme de cualquier cánido que se cruzara en mi camino (por aquello de que solo faltaba que me meara un perro) e ingresar a mi casa para comer antes de entrar a clases.
Estaba yo comiendo plácidamente cuando a mi mente llegó la idea de ver la hora, a lo cual siguió la acción correspondiente, y una vez que mi cerebro procesó la información recibida, no pude menos que exclamar "¡oh mierda!" pues se me había hecho tarde, así que dejé mi suculento plato de arroz a medio comer y me dirigí al baño a cepillarme los dientes (la higiene es primero) y luego salí corriendo y no paré hasta llegar al edificio donde se ubica mi aula (aproximadamente un kilómetro de distancia entre mi casa y el edificio) apenas con el aliento necesario para permanecer de pie.
Miré el reloj y me alegré al ver que faltaba un minuto para que comenzara la clase, lo había logrado, no iba a tener un retardo mas en la lista de asistencias. Me dirigí al aula correspondiente y en el camino me encontré a la catedrática con la cual se suponía tenía la primer hora del día, pero curiosamente, ella se dirigía en dirección opuesta a la mía, y al verme simple y sencillamente me dijo "no va a haber clase".
Esas simples palabras me hicieron reflexionar que había corrido tal distancia hasta la escuela en vano, pero al menos me sirvió para comprobar que el cigarro aún no tiene efectos en mi sistema cardiorespiratorio.
Las 2 horas siguientes me sirvieron para relajarme un rato (en otras palabras, tirar la weba) pero me llamó la atención de que varios de mis compañeros leían sus apuntes, con mucha insistencia y apuración, cosa a la que no le dí importancia y continué dedicándome a la producción ovícola hasta que llegó la hora de entrar a la segunda clase.
En este punto la mayoría había guardado su libreta y lanzado un leve suspiro, y cuando estaba a punto de sacar la libreta correspondiente, el profesor dijo "Bueno muchachos, saquen una hoja para el examen"
De nueva cuenta no poseo palabras para describir mi reacción, así que pondré el siguiente ícono, que va muy acorde con la expresión de mi rostro en ese momento:
Al no tener idea de que ese día teníamos examen, obviamente no había estudiado, así que al terminar de escribir el examen (que fué de opción múltiple) me decidí a contestarlo utilizando un método muy difundido de generación azarosa de respuestas (de tin marín de do pingüé..) con el cual terminé rápido el examen.
Maldiciendo mi suerte salí del edificio para consumir un tabaco, y esperar la siguiente clase, algunos compañeros se me unieron y nos dedicamos a perder el tiempo recostados en uno de los prados de la universidad y hasta el comienzo de la siguiente clase.
Después de eso no pasó nada interesante hasta el día siguiente, el cual comenzó sin contratiempos, no se me hizo tarde para llegar a ningún lado y estaba totalmente conciente de que tenía examen ese día, así que me dirigí a la biblioteca de la universidad a reunirme con unos compañeros para estudiar cálculo vectorial.
Quedamos de vernos a las 9 de la mañana, pero llegaron 9:30, así que tuve media hora para estudiar por mi cuenta (que no sirvió de mucho...). Alrededor de las 12, nos dió hambre y decidimos ir a un centro comercial cercano para comprar comida e irla a preparar a casa de uno de los compañeros, y vaya que en mi vida había comido tanto por sólo 20 pesos
Dando la una y media de la tarde nos dirigimos a clase, no sin antes pasar por la papelería a comprar papel isométrico para el examen (o papel triforce, como me gusta llamarlo
Al dar las 2 de la tarde entramos a clase con el profesor que nos aplicó examen el día anterior y nos dió resultados, resulta que gracias a mi método de generación azarosa de respuestas obtuve un 7
Pues bien, llegada la hora del examen no me puse nervioso (mas bien estaba resignado
Afortunadamente entramos la mayoría de las veces a la hora con 5 minutos, por lo que no me preocupé y llegué con calma y a tiempo.
Terminando la práctica fuí a dejar a una amiga a la parada (de autobuses) y de ahí me dirigí a mi casa y me dispuse a jugar soul calibur 2 versión GC, donde estuve jugando el extra arcade mode en hard pasándolo con algo de dificultad (estoy bien n00b
Iba yo en mi cuatrigésimaquinta batalla (por que decir cuarentaicincoava es incorrecto) cuando suena mi celular y yo ingenuamente le presioné start pensando que se pondría la pausa y contesté la llamada, para los que han jugado el mencionado juego supongo sabrán que en el survival mode no se puede pausar el juego, por lo que cuando finalicé la llamada, me topé con que en la tele estaba el tan odiado "you lose". Excalamando un sonoro Doh!, apagué la consola y me dispuse a medio arreglarme, pues la llamada había sido de parte de mi hermana preguntándome que si quería asistir a una fiesta, cosa a la que respondí afirmativamente. (w00t!, a divertirse
Pasó por mi, nos fuimos al citado lugar y al entrar me di cuenta de una cosa: todos los asistentes eran al menos 5 años mayores que yo, por lo que me cohibí un poco.
Para mi la reunión transcurrió sin novedad para mi entre appleton, bacardy, viñas y bastantes cigarros hasta que una de las asistentes me sacó a bailar. Supongo que la susodicha tuvo algún interés en mí, pues durante el tiempo que estuvimos bailando (léase con voz de naco) me repegaba las teleras.
La fiesta siguió su curso cuando mi hermana me dijo que ya nos íbamos, pues le dió sueño, cosa que escuchó una de sus amigas y le dijo que mejor se fuera a dormir, que me dejara ahí, que estaba en buenas manos. Mi hermana aceptó y se fué a dormir mientras yo seguía divirtiéndome (y vaya que me divertí un poco después
).Digamos que con la chava que (nuevamente léase con voz de naco) me repegaba las teleras fuí mas allá del baile, pero nunca perdimos la verticalidad, pues supongo que a la susodicha le remordió la conciencia y tal vez sintió que se aprovechaba de mi, pues abruptamente me separó de ella y me dejó con la lengua al aire (apenas estábamos en el beso, no piensen mal) y el resto de la noche ni se me acercó.
Total que seguí tomando, fumando y bailando (curiosamente todo eso al mismo tiempo) hasta que dieron las 4 de la mañana, hora en que mi hermana despertó, bajó y me dijo que ahora si nos fuéramos, cosa a la que accedí a regañadientes, pues otra de las asistentes me estaba tirando la onda después de que evité que por causa de su inoxicación etílica perdiera el equilibrio (o sea, evité que se cayera por peda).
A la mañana siguiente me pareció que mi semana había mejorado, y tal vez podía mejorar más, así que me quedé de ver con una amiga ese mismo día en la tarde, mientras, para solucionar lo de mis lentes, fuí a una conocida óptica y después de comparar precios de distintos armazones, me decidí por lentes de contacto
Después de eso y llegando la tarde, me presenté puntualmente al lugar de la cita y me tomó hora y media darme cuenta de que me habían dejado plantado, así que decidí ir a un conocido lugar de por ahí a ingerir una michelada y unas papas a la francesa, después de lo cual regresé a mi casa para terminar oficialmente una semana llena de altibajos, o mas acorde con el título original, una semana que la vida me estuvo chingando y después terminó por estarme chingando menos.




